jueves, 3 de mayo de 2012

Lo que recibe un diputado tras ser elegido

- Un iPhone 4S. 
- Un iPad. 
- Un PC en el despacho. 
- Módem 3G.
- Voz y datos pagados.
- ADSL en casa pagado. 
- Si eres del PP o PSOE, un asistente para cada dos diputados. Si eres de otro partido, uno propio.
- Un despacho propio. 

"Estamos pidiendo un sacrificio a todos los ciudadanos..."


¿Y para moverse?

- Si usa su propio coche recibe 0.25€ por km, o sea, 25€ cada 100 km y se te pagan los peajes.
- Si no tienes un coche oficial asignado, 3.000€ anuales para taxis (250€/mes). 
- Billetes de primera clase para avión, tren y barco.

"Tendremos el Estado de bienestar que podamos..." 

¿Y el sueldo?

- Sueldo base de 3.126,52€ mensuales y dos pagas extra.
- Si formas parte de alguna comisión, recibes entre 775,15€ y 
1.590,34€ más al mes.
- Si tienes algún cargo (Portavoz, Secretario, etc) en el peor de los
casos recibes 2.318,96€ más al mes.
- Puedes tener trabajos y cargos fuera del congreso sin límite ni
perjuicio en el sueldo/ayudas. 
- Los sueldos que cobres de tu partido, tampoco afectan en nada.

"Los sacrificios de hoy son la puerta al bienestar del mañana..." 


¿Y las ayudas?

- Si fuiste elegido fuera de Madrid, recibes 1.823,86€ mensuales más para alojamiento y manutención. 
- Si fuiste elegido en Madrid, recibes 870,56€ mensuales más para
alojamiento y manutención.
- Si viajas dentro de España, 120€ diarios. 
- Si viajas fuera de España, 150€ diarios.

"Los españoles pueden estar seguros de que no habrá sacrificio ni
esfuerzo que no estemos dispuestos a hacer..." 

¿Y los beneficios fiscales?

- Las dietas relacionadas con transporte no tributan, no se declaran a Hacienda vamos.
- Las dietas relacionadas con alojamiento y manunteción no tributan.
- Los sueldos/dietas por tener un cargo en el Congreso, no tributan.
- Si dejas de ser diputado, percibes una paga mensual de 2.813,87€ hasta un máximo de dos años. No importa si tienes un sueldo privado. 

"La salida de la crisis, con el esfuerzo de todos..."


¿Y si se disuelven las cortes porque va a haber elecciones? 

- Derecho a una indemnización consistente en el sueldo de los días transcurridos hasta que se forma el nuevo Congreso (el sueldo de dos meses aproximadamente), vuelvas al Congreso o no.
- El Congreso te paga las cuotas de la Seguridad Social, Derecho
pasivo y otras cosas durante ese tiempo. 
- El Congreso mantendrá tu póliza de accidentes durante ese tiempo.
- El Congreso sigue pagando el ADSL, voz y datos durante ese tiempo.
- La mudanza de tu despacho corre a cargo del Congreso.

"Todos tenemos que hacer sacrificios..."

¿Y la jubilación? 

Si tienes 55 años y...

- Has sido diputado once años: 100% de la pensión máxima (2.466,20€).
- Has sido diputado entre nueve y once años: 90% de la pensión máxma. 
- Has sido diputado entre siete y nueve años: 80% de la pensión máxima.
- Por el 10% del salario base, derecho a pensión privada a cargo del BBVA. 

Como véis, son unas condiciones lamentables. Por eso los políticos son los más adecuados a la hora de hablar de recortes y sacrificios. Ellos ya se están apretando el cinturón y pasándolo muy mal... ASI ENTENDEREMOS PORQUE SE CLAVAN NAVAJAS Y CUCHILLOS ENTRE ELLOS POR ESTAR AHÍ……. EN LA LISTA DE LOS ELEGIDOS

No sé si todo será cierto, pero yo de mayor también quiero ser diputado.

lunes, 30 de abril de 2012

Entrevista con Dios

"No pidas a Dios que guie tus pasos si no tienes la intención de mover tus pies."

Un día comprendí que el silencio vale mas que mil palabras: Un periodista le hizo una Entrevista a Dios, al entrar en la habitación le preguntó:

- ¿Qué es lo que más te sorprende de la humanidad?, a lo que Dios respondió:
- Que se aburren de ser niños y quieran crecer rápido, para después desear ser niños otra vez. Que desperdicien la salud para hacer dinero y luego pierdan el dinero para recuperar la salud. Que ansían el futuro y olviden el presente y así no vivan ni el presente ni el futuro. Que vivan como si nunca fuesen a morir y mueran como si nunca hubieran vivido.......
Quedé en silencio un rato y le dije:
- Padre, ¿cuáles son las lecciones de vida que quieres que tus hijos aprendamos?
Y con una sonrisa respondió:
-  ...Que aprendan que no pueden hacer que nadie los ame sino dejarse amar, que lo más valioso en la vida no es lo que tenemos sino a quien tenemos, que una persona rica no es quien tiene mas sino quien necesita menos y que el dinero puede comprar todo menos la felicidad, Que el físico atrae pero no enamora. Que quien nho valora lo que tiene, algún día se lamentará por haberlo perdido y que quien hace mal algún día recibirá su merecido. Si quieres ser feliz haz feliz a alguien, si quieres recibir, da un poco de ti, rodéate de buenas personas y se una de ellas. Recuerda, a veces a quien menos esperas es quien te hará vivir buenas experiencias. Nunca arruines tu presente por un pasado que no tiene futuro.: Una persona fuerte sabe cómo mantener en orden su vida.
Aún con lágrimas en los ojos, se las arregla para decir con una sonrisa, "estoy bien".  Dios es bueno. Dios vio tu tristeza y dijo que los tiempos duros han pasado.

viernes, 20 de abril de 2012

Ejemplaridad "real"

Hace pocos días nuestro monarca ha tenido un tropezón de madrugada, según dicen las noticias, cuando estaba cazando elefantes (no es broma) en un país africano que yo no sabía ni que existía, pero que era un viaje privado, y como consecuencia se ha fracturado una cadra, lo han tenido que traer en un avión privado de vuelta, intervenirlo, ahora vendrá el postoperatorio, la rehabilitación, etc, etc,etc.
Pues traigo a mi blog el siguiente texto que está extraído literalmente del discurso de Navidad del pasado año (no hace ni cuatro meses) de nuestro Jefe del Estado, Don Juan Carlos de Borbón y Borbón:
"Junto a la crisis económica, me preocupa también enormemente la desconfianza que parece estar extendiéndose en algunos sectores de la opinión pública respecto a la credibilidad y prestigio de algunas de nuestras instituciones. Necesitamos rigor, seriedad y ejemplaridad en todos los sentidos. Todos, sobre todo las personas con responsabilidades públicas, tenemos el deber de observar un comportamiento adecuado, un comportamiento ejemplar".
Después de leer y repasar el texto anterior la verdad es que me he quedado un tanto preocupado pues me vienen a la mente una serie de cuestiones como las siguientes:
- ¿Será que la císis económica ha pasado ya a la historia y yo aún no me enterado?
- ¿Qué le preocupa la desconfianza respecto a la credibilidad... y se va a cazar elefantes?
- ¿Qué nos quería transmitir nuestro Jefe del Estado al hablar de rigor, seriedad y ejemplaridad...?
- He escuchado en alguna tertulia radiofónica que su sueldo no da para estas cacerías; entonces ¿quién ha pagado este dispendio?, y si es un regalo, ¿hasta que punto es lícito, honesto,... aceptarlo cuando "la cosa está tan mala"?
- También he leído en la red que ¿se le podría aplicar la reforma laboral y... despido procedente?
-...
Pues eso, que para mí que "la ha cagao", pero bien, bien, bien.

domingo, 15 de abril de 2012

XXV Aniversario IES Casas Viejas

El sueldo de los funcionarios

Editorial del semanario "El Jueves" publicado esta semana y dedicado a los trabajadores públicos.

Los funcionarios son esos señores y señoras que un buen día aprobaron una oposición en busca de un empleo estable. Su sueldo era seguro, pero escasito. Es más, cuando estalló ese tsunami de falsa prosperidad y este país se llenó de nuevos ricos, su sueldo, en comparación, era claramente una puta mierda. No obstante, la gran ventaja que tenían (esto lo valoran ahora) era que nadie se metía con ellos: en todo caso, si alguien les señalaba, era para compadecerse de su pobreza.
- Mira ese pringao: veinte años en la Administración, y gana al mes la cuarta parte de lo que yo saco en mi empresa sólo en horas extras.
Pero un día la crisis estalló y España, que estaba a punto de adelantar a Francia, según ZP, luego de haber pasado a Italia, empezó a irse al carajo. Resulta que la economía de este país se había basado casi única y exclusivamente en una burbuja inmobiliaria que nadie quiso pinchar a tiempo, y, cuando explotó, lanzó de golpe contra las oficinas del INEM a tres millones de parados. La recaudación fiscal cayó en picado y, como al mismo tiempo aquí se había despilfarrado en obras absurdas lo que no está escrito, corrupciones aparte, la deuda y el déficit se dispararon, se empezó a hablar de quiebra y el gentío volvió la cabeza hacia los culpables de tanta ruina: los jodidos funcionarios, que cada mes se llevan a casa su sueldo calentito, un sueldo que ahora, en comparación con tanto "ni-mileurista" como hay, es muy apetecible.
"¡Es que la partida destinada al pago de las nóminas de los empleados públicos no deja de crecer!", protesta el gentío. Y lleva razón: tanto en la Administración Central, como en la Autonómica y la Local, cada día hay más gente colocada a dedo y más asesores. Los funcionarios de carrera, o sea, por oposición, no crecen porque sus bajas ya no se cubren, pero cada vez hay más enchufados.
Los gobernantes lo tienen muy fácil a la hora de estrangular a los funcionarios: el gentío ha sentenciado que hay que ir a por ellos. El gentío no distingue entre el burócrata que no da un palo al agua en su negociado (¿para qué estará la inspección, oyes?) y el médico que no da abasto en urgencias, y los dos son funcionarios. Por eso los empleados públicos lo van a pasar francamente mal en lo que queda de crisis. ¡Les van a recortar hasta la calderilla!
- A ver, usted que tenía diez trienios, a veinte euros el trienio, va a pasar a tener cinco, a diez euros la unidad.
- ¿Lo qué?
- Es que Bruselas nos ha dicho que a partir de ahora cada trienio tenga seis años. ¡Todo sea por rebajar el déficit, hombre, no ponga esa cara!
Si por el gentío fuera, incluso habría que fusilar a muchos funcionarios al amanecer, así nos ahorraríamos hasta sus futuras pensiones. Pero tampoco hay que pasarse. A no ser que el déficit se resista, claro.

martes, 10 de abril de 2012

Sobre los maestros

La educación, dignificando la profesión
Por Carles Capdevila, periodista
Educar debe de ser una cosa parecida a espabilar a los niños y frenar a los adolescentes. Justo lo contrario de lo que hacemos: no es extraño ver niños de cuatro años con cochecito y chupete hablando por el móvil, ni tampoco lo es ver algunos de catorce sin hora de volver a casa. Lo hemos llamado sobreprotección, pero es la desprotección más absoluta: el niño llega al insti sin haber ido a comprar una triste barra de pan, justo cuando un amigo ya se ha pasado a la coca.

Sorprende que haya tanta literatura médica y psicopedagógica para afrontar el embarazo, el parto y el primer año de vida, y que exista un vacío que llega hasta los libros de socorro para padres de adolescentes, esos que lucen títulos tan sugerentes como Mi hijo me pega o Mi hijo se droga . Los niños de entre dos y doce años no tienen quien les escriba. Desde que abandonan el pañal (¡ya era hora!) hasta que llegan las compresas (y que duren), desde que los desenganchas del chupete hasta que te hueles que se han enganchado al tabaco, los padres hacemos una cosa fantástica: descansamos. Reponemos fuerzas del estrés de haberlos parido y enseñado a andar y nos desentendemos hasta que toca irlos a buscar de madrugada a la disco. Ahora que al fin volvemos a poder dormir, y hasta que el miedo al accidente de moto nos vuelva a desvelar, hacemos una siesta educativa de diez o doce años .

Alguien se estremecerá pensando que este período es precisamente el momento clave para educarlos. Tranquilo, que por algo los llevamos a la escuela. Y si llegan inmaduros a primero de ESO que nadie sufra, allá los esperan los colegas de bachillerato que nos los sobreespabilarán en un curso y medio, máximo dos. Al modelo de padres que sobreprotege a los pequeños y abandona los adolescentes nadie los podrá acusar de haber fracasado educando a sus hijos. No lo han intentado siquiera. Los maestros hacen algo más que huelga o vacaciones, y la educación es bastante más que un problema. Pido perdón tres veces: por colocar en un título tres palabras tan cursis y pasadas de moda, por haberlo hecho para hablar de los maestros, y, sobre todo sobre todo, porque mi idea es -lo siento mucho- hablar bien de ellos. Sé que mi doble condición de padre y periodista, tan radical que sus siglas son PP, me invita a criticarlos por hacer demasiadas vacaciones (como padre) y me sugiere que hable de temas importantes, como la ley de educación (es lo mínimo que se le pide a un periodista esta semana). Pero estoy harto de que la palabra más utilizada junto a escuela sea 'fracaso' y delante de educación acostumbre a aparecer siempre el concepto 'problema', y que 'maestro' suela compartir titular con 'huelga'. La escuela hace algo más que fracasar, los maestros hacen algo más que hacer huelga (y vacaciones) y la educación es bastante más que un problema. De hecho es la única solución, pero esto nos lo tenemos muy callado, por si acaso.

Mi proceso, íntimo y personal, ha sido el siguiente: empecé siendo padre, a partir de mis hijos aprendí a querer el hecho educativo, el trabajo de criarlos, de encarrilarlos, y, mira por donde, ahora aprecio a los maestros, mis cómplices. ¿Cómo no he de querer a una gente que se dedica a educar a mis hijos? Por esto me duele que se hable mal por sistema de mis queridos maestros, que no son todos los que cobran por hacerlo, claro está, sino los que son, los que suman a la profesión las tres palabras del título, los que mientras muchos padres se los imaginan en una playa de Hawai están encerrados en alguna escuela de verano, haciendo formación, buscando herramientas nuevas, métodos más adecuados. Os deseo que aprovechéis estos días para rearmaros moralmente. Porque hace falta mucha moral para ser maestro. Moral en el sentido de los valores y moral para afrontar el día a día sin sentir el aprecio y la confianza imprescindibles. Ni los de la sociedad en general, ni los de los padres que os transferimos las criaturas pero no la autoridad. ¿Os imagináis un país que dejara su material más sensible, las criaturas, en sus años más importantes, de los cero a los dieciséis, y con la misión más decisiva, formarlos, en manos de unas personas en quienes no confía?

Las leyes pasan, y las pizarras dejan de ensuciarnos los dedos de tiza para convertirse en digitales. Pero la fuerza y la influencia de un buen maestro siempre marcará la diferencia: el que es capaz de colgar la mochila de un desaliento justificado junto a las mochilas de los alumnos y, ya liberado de peso, asume de buen humor que no será recordado por lo que le toca enseñar, sino por lo que aprenderán de él.

domingo, 11 de marzo de 2012

El futuro de nuestros hijos

Leopoldo Abadía (Zaragoza, 1933), profesor y escritor español es conocido por su análisis de la crisis económica actual, autor de " La crisis Ninja " dice en su artículo:
Me escribe un amigo diciendo que está muy preocupado por el futuro de sus nietos. Que no sabe qué hacer: si dejarles herencia para que estudien o gastarse el dinero con su mujer y que "Dios les coja confesados". Lo de que Dios les coja confesados es un buen deseo, pero me parece que no tiene que ver con su preocupación.
En muchas de mis conferencias, se levantaba una señora (esto es pregunta de señoras) y decía esa frase que a mí me hace tanta gracia: "qué mundo les vamos a dejar a nuestros hijos?" Ahora, como me ven mayor y ven que mis hijos ya están crecidos y que se manejan bien por el mundo, me suelen decir "qué mundo les vamos a dejar a nuestros nietos?"
Yo suelo tener una contestación, de la que cada vez estoy más convencido: "¿y a mí, qué me importa?" Quizá suena un poco mal, pero es que, realmente, me importa muy poco. Yo era hijo único. Ahora, cuando me reúno con los otros 64 miembros de mi familia directa, pienso lo que dirían mis padres, si me vieran, porque de 1 a 65 hay mucha gente. Por lo menos, 64.
Mis padres fueron un modelo para mí. Se preocuparon mucho por mis cosas, me animaron a estudiar fuera de casa (cosa fundamental, de la que hablaré otro día, que te ayuda a quitarte la boina y a descubrir que hay otros mundos fuera de tu pueblo, de tu calle y de tu piso), se volcaron para que fuera feliz. Y me exigieron mucho.
Pero ¿qué mundo me dejaron? Pues mirad, me dejaron:
- La guerra civil española
- La segunda guerra mundial
- Las dos bombas atómicas
- Corea
- Vietnam
- Los Balcanes
- Afganistán
- Irak
- Internet
- La globalización
Y no sigo, porque ésta es la lista que me ha salido de un tirón, sin pensar. Si pienso un poco, escribo un libro. Vosotros creéis que mis padres pensaban en el mundo que me iban a dejar? ¡Si no se lo podían imaginar!
Lo que sí hicieron fue algo que nunca les agradeceré bastante: intentar darme una muy buena formación. Si no la adquirí, fue culpa mía.
Eso es lo que yo quiero dejar a mis hijos, porque si me pongo a pensar en lo que va a pasar en el futuro, me entrará la “depre” y además, no servirá para nada, porque no les ayudaré en lo más mínimo. A mí me gustaría que mis hijos y los hijos de ese señor que me ha escrito y los tuyos y los de los demás, fuesen gente responsable, sana, de mirada limpia, honrados, no murmuradores, sinceros, leales. Lo que por ahí se llama "buena gente".
Porque si son buena gente harán un mundo bueno. Por lo tanto, menos preocuparse por los hijos y más darles una buena formación: 
- que sepan distinguir el bien del mal,
- que no digan que todo vale,
- que piensen en los demás,
- que sean generosos
- … (En estos puntos suspensivos podéis poner todas las cosas buenas que se os ocurran)
Al acabar una conferencia la semana pasada, se me acercó una señora joven con dos hijos pequeños. Como también aquel día me habían preguntado lo del mundo que les vamos a dejar a nuestros hijos, ella me dijo que le preocupaba mucho qué hijos íbamos a dejar a este mundo.
A la señora joven le sobraba sabiduría, y me hizo pensar. Y volví a darme cuenta de la importancia de los padres. Porque es fácil eso de pensar en el mundo, en el futuro, en lo mal que está todo, pero mientras los padres no se den cuenta de que los hijos son cosa suya y de que si salen bien, la responsabilidad es un 97% suya y si salen mal, también, no arreglaremos las cosas.
Y el Gobierno y las Autonomías se agotarán haciendo Planes de Educación, quitando la asignatura de Filosofía y volviéndola a poner, añadiendo la asignatura de "Historia de mi pueblo" (por aquello de pensar en grande) o quitándola, diciendo que hay que saber inglés y todas estas cosas.
Pero lo fundamental es lo otro: los padres. Ya sé que todos tienen mucho trabajo, que las cosas ya no son como antes, que el padre y la madre llegan cansados a casa, que mientras llegan, los hijos ven la tele basura, que lo de la libertad es lo que se lleva, que la autoridad de los padres es cosa del siglo pasado.
Lo sé todo. TODO. Pero no vaya a ser que como lo sabemos todo, no hagamos NADA.
Leopoldo Abadía.
P.D:
1. No he hablado de los nietos, porque para eso tienen a sus padres.
2. Yo, con mis nietos, a merendar y a decir tonterías y a reírnos, y a contarles las notas que sacaba su padre cuando era pequeño.
3. Y así, además de divertirme, quizá también ayudo a formarles.

domingo, 4 de marzo de 2012

Bofetada de la RAE al lenguaje "no sexista"

En el siguiente artículo de prensa se comenta el informe que ha realizado la Real Academia Española de la Lengua sobre variás guías de uso de lenguaje no sexista y que está respaldado por todos los académicos asistentes al pleno del pasado jueves.



Para terminar este artículo, me viene a la cabeza el refrán "el tiempo pone a cada uno/a (con perdón del uso de lenguaje no sexista) en su sitio", y otro que afirma que "a buen entendedor (en este caso entendedora), pocas palabras bastan".

miércoles, 29 de febrero de 2012

Derechos, no privilegios

Carta escrita por una compañera que suscribo plenamente:

DERECHOS, QUE NO PRIVILEGIOS

Según el Diccionario de uso del español de María Moliner, privilegio es la excepción de una obligación, o posibilidad de hacer o tener algo que a los demás les está prohibido o vedado, que tiene una persona por una circunstancia propia o por concesión de un superior. Por el contrario derecho es la circunstancia de poder exigir una cosa porque es justa. Soy funcionaria, me dedico a la docencia y trabajo en un instituto de educación secundaria, en este país. Y no, yo no tengo privilegios. El sueldo que cobro es un derecho que me gano honradamente con mi trabajo. Está regulado por un convenio en el que participan y firman todas las partes interesadas. Es transparente, cualquier ciudadano puede saber lo que cobro. Hacienda conoce perfectamente mis ingresos, en mi declaración no cabe el fraude ni la picaresca. Mis ahorros, pocos, están en entidades bancarias completamente controladas por el estado, y no en paraísos fiscales. Me levanto todas las mañanas a las seis y media para ir a trabajar. Cuando regreso estoy cansada, porque, aunque no lo parezca, este oficio es agotador. Diariamente doy cuenta de mi trabajo primero a mis alumnos y por supuesto a sus padres, luego a mi director y si es preciso al inspector de mi zona, porque yo sí tengo jefes. Obtuve mi puesto de trabajo aprobando una oposición, que por si alguien no lo sabe, es una prueba muy dura, y no hubo “enchufismos” de ninguna clase. Si tengo que ir a trabajar en coche, el vehículo es propio y pago la gasolina, yo no tengo coche oficial ni chófer. Si he de quedarme a comer, me pago la comida, yo no cobro dietas. El café y el almuerzo corren por mi cuenta, y hasta los bolígrafos rojos que gasto para corregir los ejercicios de mis alumnos, los compro con mi dinero. Los libros de texto y de lectura que necesito para trabajar, de momento, nos los ceden, gratuitamente las editoriales, tampoco les cuestan un euro a la Administración. No, yo no tengo privilegios. Alguien podría pensar que disfruto de un mes de vacaciones más que el resto de mortales. Pero durante el curso escolar trabajo prácticamente todos los domingos, y cuando no trabajo en domingo es porque lo he hecho en sábado. Si cuentan todos estos días, verán que suman más de 31, que son los que tiene el mes de Julio. Cuando llevo a mis alumnos de excursión o de viaje, les dedico las 24 horas, dejando a mis hijos y a mi familia. No, yo no tengo privilegios. Y sin embargo me siento privilegiada. Sí, me siento privilegiada porque considero que mi trabajo es muy importante y valioso y realizo un servicio social. Me siento privilegiada cuando veo crecer y madurar a mis alumnos, los veo superar sus dificultades y aprender, y yo estoy ahí ayudándoles, aunque solo sea un poquito. Me siento privilegiada cuando mis alumnos me saludan por la calle, casi siempre con una sonrisa y cuando hablo con sus padres con la cordialidad propia de quienes comparten objetivos. Me siento privilegiada cuando encuentro a antiguos alumnos y me hablan de sus vidas, de sus éxitos y sus proyectos. Y sobre todo me siento privilegiada porque trabajo rodeada de extraordinarios profesionales que se dejan la piel día a día para llevar a buen puerto esta nave que la Administración se empeña en hacer zozobrar. Sí, estos son mis privilegios, pero puedo asegurarles que no le cuestan ni un euro al contribuyente. Con todo, no crean que quiero ponerme medallas, nada más lejos. En el fondo me siento como el siervo inútil del Evangelio, al fin y al cabo solo cumplo con mis obligaciones. Pero es importante no confundir derechos con privilegios. Los recortes en Sanidad y Educación, son recortes en derechos y no en privilegios. Que no os confundan. No veáis enemigos donde hay amigos, ni verdugos donde hay víctimas como vosotros. Confundir es un arma de poder para camuflar al verdadero culpable. Con todo lo que está cayendo sobre los docentes, lo que más me duele no es la pérdida de poder adquisitivo, sino el menoscabo moral al que se nos está sometiendo. Solo pido a la sociedad, respeto. A los políticos, honestidad, porque muchos han olvidado el significado de esa palabra, si es que lo conocieron alguna vez. También les pido valentía, porque pisotear al débil es de cobardes. Los culpables de esta crisis son mucho más poderosos que nosotros y sí tienen privilegios, que lo paguen ellos. Por la dignidad del docente, que es lo que no nos pueden quitar.

viernes, 24 de febrero de 2012

Los puretas

Chirigota ganadora del 2012

domingo, 19 de febrero de 2012

¡Ojito a la letra pequeña!

jueves, 9 de febrero de 2012

Soy MAESTRO, sin miedo y sin complejos

Soy maestro, me honro de serlo y me enorgullezco de mi profesión. Sí, tengo dos meses de vacaciones y un horario de docencia directa bastante denso.
Soy maestro, trabajo en el aula y fuera de ella y la gente no lo sabe y a mí no me importa.
Sí señores, soy maestro, con oposición, pertenezco al cuerpo  de funcionarios.
Soy maestro y no discuto los días de descanso de los bomberos, ni los de los funcionarios de prisiones.
Soy maestro y cuando voy al médico no le discuto su diagnóstico, sólo espero que me cure.
Soy maestro y cuando voy a mi abogado no le discuto de leyes, sólo espero que me defienda.
Soy maestro y cuando voy por la autovía, conduzco con confianza porque sé que la diseñó un ingeniero de caminos.
Soy maestro y vivo en una casa tranquila, la casa que proyectó en su día un arquitecto.

Y ustedes ¿quiénes son? ¿Por qué se atreven a decir que trabajo poco y mal?

Soy maestro y enseño cada día el camino a seguir para conseguir las competencias de una profesión.
Soy maestro y recojo cada curso a un montón de chavales de los que aprendo tanto como ellos de mí.

Y ustedes ¿quiénes son? ¿Por qué se atreven a decir que trabajo poco y mal?

Soy maestro y trabajo cada día con personas sensibles y frágiles porque aún no han alcanzado la madurez.
Soy maestro e intento inculcar trabajo, esfuerzo y dignidad para alcanzar el éxito personal.

Y ustedes ¿quiénes son? ¿Por qué se atreven a decir que trabajo poco y mal?

Me bajan el sueldo, me suben las horas de trabajo, me incrementan los alumnos en el aula…

YO SÉ QUIÉN SOY, pero… ustedes ¿quiénes creen que son?

lunes, 6 de febrero de 2012

Videoclip "WENDOLIN"

Este vídeo ha sido realizado por la Escuela Taller SONIMAG, a la que queremos agradecer desde el colegio el espléndido trabajo realizado para promocionar el disco "SEMILLAS DEL TAJO", grabado por la Orquesta Escolar del CEIP Tajo de las Figuras" de Benalup-Casas Viejas

domingo, 5 de febrero de 2012