Un profesor trabaja para la eternidad; nadie puede predecir donde acabará su influencia (Adams)
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domingo, 15 de abril de 2012
martes, 10 de abril de 2012
Sobre los maestros
La educación, dignificando la profesión
Por Carles Capdevila, periodista
Por Carles Capdevila, periodista
Educar debe de ser una cosa parecida a espabilar a los niños y frenar a los adolescentes. Justo lo contrario de lo que hacemos: no es extraño ver niños de cuatro años con cochecito y chupete hablando por el móvil, ni tampoco lo es ver algunos de catorce sin hora de volver a casa. Lo hemos llamado sobreprotección, pero es la desprotección más absoluta: el niño llega al insti sin haber ido a comprar una triste barra de pan, justo cuando un amigo ya se ha pasado a la coca.
Sorprende que haya tanta literatura médica y psicopedagógica para afrontar el embarazo, el parto y el primer año de vida, y que exista un vacío que llega hasta los libros de socorro para padres de adolescentes, esos que lucen títulos tan sugerentes como Mi hijo me pega o Mi hijo se droga . Los niños de entre dos y doce años no tienen quien les escriba. Desde que abandonan el pañal (¡ya era hora!) hasta que llegan las compresas (y que duren), desde que los desenganchas del chupete hasta que te hueles que se han enganchado al tabaco, los padres hacemos una cosa fantástica: descansamos. Reponemos fuerzas del estrés de haberlos parido y enseñado a andar y nos desentendemos hasta que toca irlos a buscar de madrugada a la disco. Ahora que al fin volvemos a poder dormir, y hasta que el miedo al accidente de moto nos vuelva a desvelar, hacemos una siesta educativa de diez o doce años .
Alguien se estremecerá pensando que este período es precisamente el momento clave para educarlos. Tranquilo, que por algo los llevamos a la escuela. Y si llegan inmaduros a primero de ESO que nadie sufra, allá los esperan los colegas de bachillerato que nos los sobreespabilarán en un curso y medio, máximo dos. Al modelo de padres que sobreprotege a los pequeños y abandona los adolescentes nadie los podrá acusar de haber fracasado educando a sus hijos. No lo han intentado siquiera. Los maestros hacen algo más que huelga o vacaciones, y la educación es bastante más que un problema. Pido perdón tres veces: por colocar en un título tres palabras tan cursis y pasadas de moda, por haberlo hecho para hablar de los maestros, y, sobre todo sobre todo, porque mi idea es -lo siento mucho- hablar bien de ellos. Sé que mi doble condición de padre y periodista, tan radical que sus siglas son PP, me invita a criticarlos por hacer demasiadas vacaciones (como padre) y me sugiere que hable de temas importantes, como la ley de educación (es lo mínimo que se le pide a un periodista esta semana). Pero estoy harto de que la palabra más utilizada junto a escuela sea 'fracaso' y delante de educación acostumbre a aparecer siempre el concepto 'problema', y que 'maestro' suela compartir titular con 'huelga'. La escuela hace algo más que fracasar, los maestros hacen algo más que hacer huelga (y vacaciones) y la educación es bastante más que un problema. De hecho es la única solución, pero esto nos lo tenemos muy callado, por si acaso.
Mi proceso, íntimo y personal, ha sido el siguiente: empecé siendo padre, a partir de mis hijos aprendí a querer el hecho educativo, el trabajo de criarlos, de encarrilarlos, y, mira por donde, ahora aprecio a los maestros, mis cómplices. ¿Cómo no he de querer a una gente que se dedica a educar a mis hijos? Por esto me duele que se hable mal por sistema de mis queridos maestros, que no son todos los que cobran por hacerlo, claro está, sino los que son, los que suman a la profesión las tres palabras del título, los que mientras muchos padres se los imaginan en una playa de Hawai están encerrados en alguna escuela de verano, haciendo formación, buscando herramientas nuevas, métodos más adecuados. Os deseo que aprovechéis estos días para rearmaros moralmente. Porque hace falta mucha moral para ser maestro. Moral en el sentido de los valores y moral para afrontar el día a día sin sentir el aprecio y la confianza imprescindibles. Ni los de la sociedad en general, ni los de los padres que os transferimos las criaturas pero no la autoridad. ¿Os imagináis un país que dejara su material más sensible, las criaturas, en sus años más importantes, de los cero a los dieciséis, y con la misión más decisiva, formarlos, en manos de unas personas en quienes no confía?
Las leyes pasan, y las pizarras dejan de ensuciarnos los dedos de tiza para convertirse en digitales. Pero la fuerza y la influencia de un buen maestro siempre marcará la diferencia: el que es capaz de colgar la mochila de un desaliento justificado junto a las mochilas de los alumnos y, ya liberado de peso, asume de buen humor que no será recordado por lo que le toca enseñar, sino por lo que aprenderán de él.
viernes, 30 de marzo de 2012
jueves, 15 de marzo de 2012
viernes, 2 de marzo de 2012
miércoles, 29 de febrero de 2012
Derechos, no privilegios
Carta escrita por una compañera que suscribo plenamente:
DERECHOS, QUE NO PRIVILEGIOS
Según el Diccionario de uso del español de María Moliner, privilegio es la excepción de una obligación, o posibilidad de hacer o tener algo que a los demás les está prohibido o vedado, que tiene una persona por una circunstancia propia o por concesión de un superior. Por el contrario derecho es la circunstancia de poder exigir una cosa porque es justa.
Soy funcionaria, me dedico a la docencia y trabajo en un instituto de educación secundaria, en este país. Y no, yo no tengo privilegios.
El sueldo que cobro es un derecho que me gano honradamente con mi trabajo. Está regulado por un convenio en el que participan y firman todas las partes interesadas. Es transparente, cualquier ciudadano puede saber lo que cobro. Hacienda conoce perfectamente mis ingresos, en mi declaración no cabe el fraude ni la picaresca. Mis ahorros, pocos, están en entidades bancarias completamente controladas por el estado, y no en paraísos fiscales. Me levanto todas las mañanas a las seis y media para ir a trabajar. Cuando regreso estoy cansada, porque, aunque no lo parezca, este oficio es agotador. Diariamente doy cuenta de mi trabajo primero a mis alumnos y por supuesto a sus padres, luego a mi director y si es preciso al inspector de mi zona, porque yo sí tengo jefes. Obtuve mi puesto de trabajo aprobando una oposición, que por si alguien no lo sabe, es una prueba muy dura, y no hubo “enchufismos” de ninguna clase. Si tengo que ir a trabajar en coche, el vehículo es propio y pago la gasolina, yo no tengo coche oficial ni chófer. Si he de quedarme a comer, me pago la comida, yo no cobro dietas. El café y el almuerzo corren por mi cuenta, y hasta los bolígrafos rojos que gasto para corregir los ejercicios de mis alumnos, los compro con mi dinero. Los libros de texto y de lectura que necesito para trabajar, de momento, nos los ceden, gratuitamente las editoriales, tampoco les cuestan un euro a la Administración.
No, yo no tengo privilegios. Alguien podría pensar que disfruto de un mes de vacaciones más que el resto de mortales. Pero durante el curso escolar trabajo prácticamente todos los domingos, y cuando no trabajo en domingo es porque lo he hecho en sábado. Si cuentan todos estos días, verán que suman más de 31, que son los que tiene el mes de Julio. Cuando llevo a mis alumnos de excursión o de viaje, les dedico las 24 horas, dejando a mis hijos y a mi familia.
No, yo no tengo privilegios. Y sin embargo me siento privilegiada. Sí, me siento privilegiada porque considero que mi trabajo es muy importante y valioso y realizo un servicio social. Me siento privilegiada cuando veo crecer y madurar a mis alumnos, los veo superar sus dificultades y aprender, y yo estoy ahí ayudándoles, aunque solo sea un poquito. Me siento privilegiada cuando mis alumnos me saludan por la calle, casi siempre con una sonrisa y cuando hablo con sus padres con la cordialidad propia de quienes comparten objetivos. Me siento privilegiada cuando encuentro a antiguos alumnos y me hablan de sus vidas, de sus éxitos y sus proyectos. Y sobre todo me siento privilegiada porque trabajo rodeada de extraordinarios profesionales que se dejan la piel día a día para llevar a buen puerto esta nave que la Administración se empeña en hacer zozobrar.
Sí, estos son mis privilegios, pero puedo asegurarles que no le cuestan ni un euro al contribuyente.
Con todo, no crean que quiero ponerme medallas, nada más lejos. En el fondo me siento como el siervo inútil del Evangelio, al fin y al cabo solo cumplo con mis obligaciones. Pero es importante no confundir derechos con privilegios. Los recortes en Sanidad y Educación, son recortes en derechos y no en privilegios. Que no os confundan. No veáis enemigos donde hay amigos, ni verdugos donde hay víctimas como vosotros. Confundir es un arma de poder para camuflar al verdadero culpable.
Con todo lo que está cayendo sobre los docentes, lo que más me duele no es la pérdida de poder adquisitivo, sino el menoscabo moral al que se nos está sometiendo. Solo pido a la sociedad, respeto. A los políticos, honestidad, porque muchos han olvidado el significado de esa palabra, si es que lo conocieron alguna vez. También les pido valentía, porque pisotear al débil es de cobardes. Los culpables de esta crisis son mucho más poderosos que nosotros y sí tienen privilegios, que lo paguen ellos. Por la dignidad del docente, que es lo que no nos pueden quitar.
jueves, 9 de febrero de 2012
Soy MAESTRO, sin miedo y sin complejos
Soy maestro, me honro de serlo y me enorgullezco de mi profesión. Sí, tengo dos meses de vacaciones y un horario de docencia directa bastante denso.
Soy maestro, trabajo en el aula y fuera de ella y la gente no lo sabe y a mí no me importa.
Sí señores, soy maestro, con oposición, pertenezco al cuerpo de funcionarios.
Soy maestro y no discuto los días de descanso de los bomberos, ni los de los funcionarios de prisiones.
Soy maestro y cuando voy al médico no le discuto su diagnóstico, sólo espero que me cure.
Soy maestro y cuando voy a mi abogado no le discuto de leyes, sólo espero que me defienda.
Soy maestro y cuando voy por la autovía, conduzco con confianza porque sé que la diseñó un ingeniero de caminos.
Soy maestro y vivo en una casa tranquila, la casa que proyectó en su día un arquitecto.
Y ustedes ¿quiénes son? ¿Por qué se atreven a decir que trabajo poco y mal?
Soy maestro y enseño cada día el camino a seguir para conseguir las competencias de una profesión.
Soy maestro y recojo cada curso a un montón de chavales de los que aprendo tanto como ellos de mí.
Y ustedes ¿quiénes son? ¿Por qué se atreven a decir que trabajo poco y mal?
Soy maestro y trabajo cada día con personas sensibles y frágiles porque aún no han alcanzado la madurez.
Soy maestro e intento inculcar trabajo, esfuerzo y dignidad para alcanzar el éxito personal.
Y ustedes ¿quiénes son? ¿Por qué se atreven a decir que trabajo poco y mal?
Me bajan el sueldo, me suben las horas de trabajo, me incrementan los alumnos en el aula…
YO SÉ QUIÉN SOY, pero… ustedes ¿quiénes creen que son?
lunes, 6 de febrero de 2012
Videoclip "WENDOLIN"
Este vídeo ha sido realizado por la Escuela Taller SONIMAG, a la que queremos agradecer desde el colegio el espléndido trabajo realizado para promocionar el disco "SEMILLAS DEL TAJO", grabado por la Orquesta Escolar del CEIP Tajo de las Figuras" de Benalup-Casas Viejas
miércoles, 15 de junio de 2011
Flor roja de tallo varde
Para reflexionar un poco sobre como se puede "castrar" la creatividad e imaginación de los pequeños quiero compartir esterelato de una profesora argentina llamada Helen E. Buckley.
Flor roja de tallo verde
"La infancia tiene sus propias maneras de pensar y de sentir, y no hay nada más insensato que intentar sustituirlas por la de los adultos" ROUSSEAU
"Una vez un niño fue a la escuela y era bien pequeño. Y la escuela era bien grande, pero cuando el niño vio que podía ir a su clase directamente desde la puerta de afuera, se sintió feliz y la escuela no le parecía tan grande, así. Una mañana, cuando hacía poco que estaba en la escuela, la maestra dijo: -"Hoy vamos a hacer un dibujo". "Bien", pensó . Le gustaba mucho dibujar. Y podía hacer todas las cosas, leones, tigres gallinas y vacas, trenes y barcos y tomó su caja de lápices y comenzó a dibujar. Pero la maestra dijo: "¡Esperen! no es hora de comenzar". Y él esperó hasta que todos estuvieran preparados.
-"Ahora- dijo la maestra- vamos a dibujar flores". "Qué bien". -pensó el niño, a él le gustaba dibujar flores. Y comenzó a hacer bonitas flores, con lápiz rojo, naranja, azul. Pero la maestra dijo: "¡Esperen, yo les mostraré cómo se hacen!". Así -dijo la maestra-. Y era una flor roja con tallo verde. "Ahora sí", dijo la maestra. "Ahora pueden comenzar". El niño miró la flor de la maestra y luego la suya, y a él le gustaba más su flor que la de la maestra. Y no reveló esto. Simplemente guardó su papel e hizo una flor como la de la maestra, roja con el tallo verde.
Otro día, la maestra dijo: -"Hoy vamos a trabajar con plastilina". "Bien" -pensó él, y podía hacer todo tipo de cosas con plastilina: serpientes, muñecos de nieve, elefantes de rabitos, autos y camiones. Comenzó a apretar y amasar la bola de plastilina.
Pero la maestra dijo:- "¡Esperen, no es hora de comenzar!" Y él, esperó hasta que todos estuvieran preparados. "Ahora -dijo la maestra- nosotros vamos a hacer una serpiente". "Bien", pensó el niño. A él le gustaba hacer serpientes. Y comenzó a hacer unas de diferentes tamaños y formas. Pero la maestra dijo: "¡Esperen, yo les mostraré como hacer una serpiente larga!". Ahora pueden comenzar. El niño miró la serpiente de la maestra, entonces miró la suya, y a él le gustaba más la suya que la de la maestra, pero no reveló esto. Simplemente amasó la plastilina en una gran bola, e hizo una gran serpiente como la de la maestra.
Pero la maestra dijo:- "¡Esperen, no es hora de comenzar!" Y él, esperó hasta que todos estuvieran preparados. "Ahora -dijo la maestra- nosotros vamos a hacer una serpiente". "Bien", pensó el niño. A él le gustaba hacer serpientes. Y comenzó a hacer unas de diferentes tamaños y formas. Pero la maestra dijo: "¡Esperen, yo les mostraré como hacer una serpiente larga!". Ahora pueden comenzar. El niño miró la serpiente de la maestra, entonces miró la suya, y a él le gustaba más la suya que la de la maestra, pero no reveló esto. Simplemente amasó la plastilina en una gran bola, e hizo una gran serpiente como la de la maestra.
Así, y luego, el niño aprendió a esperar, y a observar y a hacer las cosas como las de la maestra. Y luego no hacía las cosas por sí mismo.
Sucedió que el niño y su familia se mudaron a otra casa, en otra ciudad, y el niño tuvo que ir a otra escuela. Esa escuela era mucho más grande que la primera, tenía puerta afuera, pero para llegar a su aula, el niño tenía que subir unos escalones y seguir por un corredor largo.
Y justamente el primer día que estaba allí, la maestra dijo:- "Hoy vamos a hacer un dibujo". Bien, pensó el niño, y esperó que la maestra le dijera qué hacer. Pero ella no dijo nada, apenas andaba por el aula. Cuando se acercó al niño, ella dijo:
"-¿Tú no quieres dibujar?".
-"Sí" -dijo el niño- "pero ¿qué vamos a hacer?".
-"Yo no sé hasta que tú no lo hagas"- dijo la maestra.
-"¿Cómo lo haré?"- preguntó el niño.
-"¿Por qué?"- dijo la maestra -"De la manera que quieras"-.
-"¿Y de cualquier color?"- preguntó él.
-"De cualquier color"- dijo la maestra; -"si todos usasen los mismos colores e hicieran los mismos dibujos, ¿cómo se podría saber quién hizo que y cual sería de quien?"
-"Yo no sé",- dijo el niño, y comenzó a hacer una flor roja con el tallo verde.
"-¿Tú no quieres dibujar?".
-"Sí" -dijo el niño- "pero ¿qué vamos a hacer?".
-"Yo no sé hasta que tú no lo hagas"- dijo la maestra.
-"¿Cómo lo haré?"- preguntó el niño.
-"¿Por qué?"- dijo la maestra -"De la manera que quieras"-.
-"¿Y de cualquier color?"- preguntó él.
-"De cualquier color"- dijo la maestra; -"si todos usasen los mismos colores e hicieran los mismos dibujos, ¿cómo se podría saber quién hizo que y cual sería de quien?"
-"Yo no sé",- dijo el niño, y comenzó a hacer una flor roja con el tallo verde.
miércoles, 1 de diciembre de 2010
Sobre el autismo
1. Soy primero y fundamentalmente un niño: Tengo autismo. No soy “autista”. Mi autismo es sólo un aspecto de mi naturaleza. No me define como persona. ¿O eres una persona con pensamientos, sentimientos y muchos talentos, o solamente gordo, miope (usas gafas) o torpe (malo para deportes)? Puede que eso sea lo primero que yo vea cuando te conozca, pero no representa necesariamente lo que eres tú.
Como adulto, puede que tengas algo de control sobre la manera en que te autodefines. Si lo deseas, puedes resaltar una característica especial. Pero como niño, yo, aún me estoy desarrollando. Ni tú ni yo sabemos de lo que seré capaz más adelante. Definirme por una sola característica corre el riesgo de que tengas expectativas demasiado bajas para mí. Y si siento que tú no crees que pueda lograr algo, mi respuesta natural será ni siquiera intentarlo.
2. Mis percepciones sensoriales están trastornadas. La integración sensorial debe ser el aspecto más difícil de entender sobre el autismo, pero es quizás el más importante. Significa que las cosas comunes y corrientes que uno ve, oye, huele, saborea y toca cada día y que muchos ni notan, para mí pueden ser incluso dolorosas. Muchas veces siento que incluso el ambiente en el que tengo que vivir es hostil.
Puedo parecer retraído o agresivo pero en realidad sólo estoy tratando de defenderme.
Mira como un simple viaje al supermercado puede resultarme un infierno: mi oído puede ser extremadamente agudo. Docenas de personas están hablando al mismo tiempo. Los altavoces dan los especiales del día. La música de fondo gime por el sistema de sonido. Las cajas registradoras silban y tosen, y un molino de café hace gárgaras. La máquina que corta la carne chilla, los bebés lloran, las carretillas rechinan, las luces fluorescentes vibran. ¡Mi cerebro no puede procesar toda esta información y estoy sobrecargado! Mi sentido del olfato puede ser muy sensible. El pescado en la sección de carnes no está muy fresco, el tipo que está al lado de nosotros no se bañó hoy, en la charcutería están ofreciendo muestras de salchichas, el bebé que está más adelante en nuestra fila tiene el pañal sucio, están limpiando el piso en el pasillo 3 con amoniaco… no puedo organizar todo esto. Tengo una náusea horrorosa. Porque me oriento visualmente (más sobre este tema más adelante), éste puede ser el sentido que primero se sobreestimule. La luz fluorescente no solo es demasiado brillante, sino que hace ruido al vibrar. El local parece latir y me duelen los ojos. Esta luz pulsante rebota por todos lados y distorsiona lo que veo, el espacio parece cambiar constantemente. Me deslumbra la luz de las ventanas, hay demasiados objetos que enfocar (puede que compense con mi “visión de túnel”), los ventiladores dan vueltas en el techo, demasiados cuerpos están en constante movimiento. Todo esto afecta mis sentidos vestibular y propioceptivo, y ahora ya no sé ni dónde está mi cuerpo en el espacio.
3. Por favor, recuerda distinguir entre “no lo voy a hacer” (porque decido no hacerlo) y “no lo puedo hacer” (porque no soy capaz de hacerlo). El lenguaje receptivo y perceptivo y el vocabulario son un gran desafío para mí. No es que no escucho las instrucciones; es que no te comprendo. Cuando me gritas desde el otro lado de la habitación, esto es lo que oigo: “*&^%$#, Juan. #$%^&%$*…”. Más bien, ven a hablarme directamente con palabras sencillas: “Por favor pon el libro en tu escritorio, Juan. Es hora de ir a almorzar”. Esto me explica qué quieres que haga y qué va a suceder después. Ahora me resulta más fácil obedecerte.
4. Soy un pensador concreto. Esto significa que interpreto el lenguaje literalmente. Me confundo mucho cuando me dices: “Te vas a morir de frío si no te pones un abrigo” cuando lo que me quiere decir es “Hace frío, ve a ponerte un abrigo”. No me digas “comes como un pajarito”, porque en mi mente me veo acercando la cabeza al plato a agarrar la comida con la boca. No entiendo los modismos, los refranes, los dobles sentidos, las inferencias, las metáforas, las alusiones ni el sarcasmo.
5. Por favor ten paciencia con mi vocabulario limitado. Me resulta difícil expresarte lo que necesito cuando no sé las palabras para describir mis sentimientos. Quizás tengo hambre, estoy frustrado, asustado o confundido pero en este instante esas palabras están más allá de lo que puedo expresar. Fíjate más bien en mi lenguaje corporal, mi retraimiento, mi agitación u otras señales de que algo anda mal. O, por otro lado: puede que suene como un “pequeño profesor” o un artista de cine, hablando sin parar o recitando parrafadas demasiado sofisticadas para mi edad. Éstos son mensajes que he memorizado del mundo que me rodea para compensar por mi déficit de lenguaje porque sé que se espera que conteste cuando me hablan. Estos textos aprendidos pueden venir de libros, televisión, cosas que escucho a otros decir. Se llama “ecolalia”. No entiendo necesariamente el contexto o la terminología que estoy usando; sólo sé que me salva de quedarme callado cuando se espera que responda algo.
6. Debido a que el lenguaje me resulta tan difícil, me oriento visualmente. Por favor, muéstrame cómo hacer las cosas en lugar de solo decírmelo. Además, por favor, prepárate para repetir muchas veces lo que me enseñas. Lo que me ayuda a aprender es la repetición consistente. Un horario visual me resulta extremadamente útil durante el transcurso del día. Igual que tu agenda, a mí me quita el estrés de tener que recordar qué tengo que hacer después, me permite una transición suave entre actividades, me ayuda a manejar mi tiempo y a responder a tus expectativas. Cuando crezca, no voy a perder la necesidad de un horario visual, pero mi “nivel de representación” puede cambiar.
6. Debido a que el lenguaje me resulta tan difícil, me oriento visualmente. Por favor, muéstrame cómo hacer las cosas en lugar de solo decírmelo. Además, por favor, prepárate para repetir muchas veces lo que me enseñas. Lo que me ayuda a aprender es la repetición consistente. Un horario visual me resulta extremadamente útil durante el transcurso del día. Igual que tu agenda, a mí me quita el estrés de tener que recordar qué tengo que hacer después, me permite una transición suave entre actividades, me ayuda a manejar mi tiempo y a responder a tus expectativas. Cuando crezca, no voy a perder la necesidad de un horario visual, pero mi “nivel de representación” puede cambiar.
Antes de aprender a leer, necesito un horario visual con fotos o dibujos sencillos.
Cuando me haga mayor, una combinación de palabras e imágenes servirá, y más adelante, sólo palabras.
7. Por favor, concéntrate en lo que puedo hacer y no en lo que no puedo hacer. Como cualquier otro ser humano, no puedo aprender en un ambiente donde constantemente me hacen sentir que no soy suficientemente bueno y que necesito que me “arreglen”. Por eso evito tratar de hacer cosas nuevas cuando estoy casi seguro de que me van a criticar, así sean críticas “constructivas”. Busca mis fortalezas y las vas a encontrar. Existe más de una manera “correcta” de hacer la mayoría de las cosas.
8. Por favor, ayúdame con mis interacciones sociales. Puede parecer que no quiero jugar con otros niños en el parque infantil, pero a veces es que simplemente no sé cómo iniciar una conversación o ponerme a jugar con otros niños. Si les dices a otros niños que me inviten a jugar fútbol o baloncesto, puede que me ponga feliz de ser incluido en el juego. Me desenvuelvo mejor en juegos estructurados que tienen un comienzo y un final. No sé como “leer” expresiones faciales, lenguaje corporal o las emociones de los otros, así que aprecio que me entrenen en la forma de responder en situaciones sociales. Por ejemplo, si me río cuando Emily se cae del tobogán en el parque, no es que piense que es chistoso. Es que no sé cómo responder. Enséñame a preguntar: “¿Estás bien?”
9. Trata de identificar qué desencadena mis rabietas. Los berrinches, pataletas, rabietas o como quieras llamarlos son incluso más horribles para mí que para ti. Me ocurren porque uno o más de mis sentidos está sobrecargado. Si puedes determinar por qué me dan rabietas, se las puede prevenir. Lleva un diario donde anotas la hora, el lugar, la gente y la actividad. Puede que esto revele un patrón de comportamiento. Trata de recordar que toda conducta es una forma de comunicación. Te dice, cuando mis palabras no lo pueden hacer, cómo percibo algo que está sucediendo en mi entorno. Los padres deben recordar también que un comportamiento persistente puede tener una causa médica. Las alergias e intolerancia a algunos alimentos, los trastornos del sueño y los problemas gastrointestinales pueden tener profundos efectos en el comportamiento
10. Ámame incondicionalmente. Elimina pensamientos como, “Si tan sólo él…” y “Por qué ella no podrá…”.
Tú no llegaste a la altura de cada una de las expectativas que tus padres tuvieron para ti, y no te gustaría que te lo estuvieran recordando constantemente. Yo no escogí eso de tener autismo. Pero recuerda que esto me está pasando a mí, no a ti. Sin tu apoyo, tendré muy pocas posibilidades de convertirme en un adulto autosuficiente y exitoso. Con tu apoyo y asesoramiento, las posibilidades mejoran más de lo que tú te imaginas. Te lo prometo, valgo la pena. Y finalmente, tres palabras: paciencia, paciencia, paciencia.
Esfuérzate por considerar mi autismo como una capacidad distinta y no como una discapacidad. Mira más allá de lo que ves como limitaciones y aprecia los regalos que me ha dado el autismo.
Puede ser cierto que sea pésimo para mirar a los ojos o para conversar, pero ¿te has dado cuenta de que no miento, no hago trampa en los juegos, no me chivo de mis compañeros de clase ni juzgo a las demás personas?
También es verdad que no voy a ser el próximo Michael Jordan. Pero con mi atención a los detalles y mi extraordinaria capacidad de concentración, puede que sea el próximo Einstein… o Mozart… o Van Gogh.
Muchos creen que ellos tenían autismo también.
La cura de la enfermedad de Alzheimer, el enigma de la vida extraterrestre… ¿qué futuros logros serán posibles para los niños de hoy con autismo, niños como yo?
Todo lo que yo puedo llegar a ser no sucederá sin que tú seas mi fundamento.
Sé mi defensor, sé mi amigo y veremos hasta dónde puedo llegar.
Publicado en "20 minutos"
domingo, 17 de octubre de 2010
Yo también...
MANIFIESTO
Creo que la educación fundamenta la vida de cada persona y el desarrollo de la sociedad.
Creo que quienes enseñan y educan a las generaciones jóvenes merecen respeto y reconocimiento.
Creo que no se puede agredir, insultar ni despreciar a los profesores.
Todos les debemos algo, por eso apoyarlos es una tarea de todos.
El trabajo de los profesores mejora el futuro,
POR ESO, YO TAMBIÉN SOY DEFENSOR DEL PROFESOR.
Si quieres, puedes sumarte al Manifiesto en la web:
http://eldefensordelprofesor.es/firmas/index.php/firmasdefensorprof
sábado, 11 de septiembre de 2010
martes, 25 de mayo de 2010
jueves, 15 de abril de 2010
Problemas de Matemáticas
Por eso estamos como estamos, puras neuronas perezosas...
La semana pasada compré un producto que costó 158 €. Le di a la cajera 200 € y busqué en el bolsillo 8 € para evitar recibir más monedas.
La cajera tomó el dinero y se quedó mirando la máquina registradora, aparentemente sin saber qué hacer.
Intenté explicarle que ella tenía que darme un billete de 50 € de vuelta, pero ella no se convenció y llamó al gerente para que la ayudara. Tenía lágrimas en sus ojos mientras que el gerente intentaba explicarle lo que ella, aparentemente, continuaba sin entender.
¿Por qué os estoy contando esto?
Porque me di cuenta de la evolución de la enseñanza en las matemáticas desde 1950, que fue así:
1) Enseñanza de matemáticas en 1950:
Un cortador de leña vende un carro de leña por 100 pts. El costo de producción de ese carro de leña es igual a 4/5 del precio de la venta. ¿Cuál es la ganancia?
2) Enseñanza de matemáticas en 1970:
Un cortador de leña vende un carro de leña por 100 pts. El costo de producción de ese carro de leña es igual al 80% del precio de la venta. ¿Cuál es la ganancia?
3) Enseñanza de matemáticas en 1980:
Un cortador de leña vende un carro de leña por 100 pts. El costo de producción de ese carro de leña es de 80 pts. ¿Cuál es la ganancia?
4) Enseñanza de matemáticas en 1990:
Un cortador de leña vende un carro de leña por 100 ¤. El costo de producción es de 80 pts. Escoja la respuesta correcta, que es la ganancia:
(20 pts) (40 pts) (60 pts) (80 pts) (100 pts).
5) Enseñanza de matemáticas en 2000:
Un cortador de leña vende un carro de leña por 100 €. El costo de producción de ese carro de leña es de 80 €. La ganancia es de 20€ ¿Es correcto?
(Si) (No).
6) Enseñanza de matemáticas en 2008:
Un cortador de leña vende un carro de leña por 100 €. El costo de producción de ese carro de leña es de 80 €. Si Ud. sabe leer coloque una X en los 20 € que representan la ganancia.
(20 €) (40 €) (60 €) (80 €) (100 €).
7) Enseñanza de matemática curso 2009/10:
No se preocupen si no saben responder el ejercicio anterior, llevarán a los profesores a la Oficina de Supervisión del Ministerio de Educación y les exigirán, a los profesores, repetir la prueba en vista de que la pregunta es de alta dificultad.
Además, también pueden valerse, como elemento de apoyo, de chuletas, libro o de cualquier método o sistema para copiar en el examen sin que por ello sea expulsado de dicho examen ni suspendido, ya que, según la Universidad de Sevilla, están en su derecho.
Fuente: Desconcida (recibido por e-mail)
sábado, 27 de febrero de 2010
Un día cualquiera en el "cole" (y V)
A las 17:00 horas, todo el Claustro asistimos a un curso de formación en Competencias Básicas organizado por el CEP en el Colegio. Dos horas de trabajo para distinguir las diferencias entre ejercicio, actividad y tarea; cuestión que parece ser de importancia capital para la formación en competencias y que seguramente nos ayudará a mejorar los resultados de nuestros alumnos/as y a obtener un mayor índice en los datos de equidad en el percentil “B” que ahora esta en un 7,08 y ajustar así el coeficiente compensador de 2,64, que de nuestro centro tiene la nueva Agencia Andaluza de Evaluación Educativa.
A las 19:00 h. pico billetes y terminamos. Salimos con prisas. Los más fuertes serán todavía capaces de acudir al módulo 1 de formación del profesorado del Programa Escuela TIC 2.0 ó al nivel básico o intermedio del Programa That´s English.; otros terminamos ya por hoy, y nos iremos al gimnasio a quemar, todavía, más calorías. Luego haremos una compra en el Mercadona, que me coge de paso. Antes abro el buzón de correo postal; no tuve tiempo esta mañana. Me llevo los 27 sobres a mi casa para abrirlos allí esta noche.
Mañana será otro día..
Y vendremos, todos y todas, con la ilusión de hacerlo bien.
¿Tendremos portero?...
Y una pregunta última: ¿el del "desayuno saludable" de esta mañana haría la actividad con los primeros? (no lo vi irse).
TOTAL: "REIR PA NO LLORAR".
jueves, 25 de febrero de 2010
Un día cualquiera en el "cole" (IV)
Son las 14:00 horas. Todavía esperan para hablar conmigo miembros de una Asociación de Música que desarrolla en el centro actividades por la tarde, a los que se les ha requerido documentación sobre su situación.
A esa misma hora aparece una Maestra de Infantil con un niño de la mano: no han venido a recogerlos sus padres.
La Maestra se va; toca localizar a los padres –porque tiene dos, como él dice, tiene dos padres (son los nuevos modelos de familia)-. El padre es pareja de hecho de otro hombre: el uno está en un atasco (o eso he creído entender porque iba con el manos libre y se iba la cobertura), el otro en turno de mañana. Hoy no se ha podido ir hasta las 14:35 h. Mientras he aprovechado para grabar las ausencias en el parte mensual de Séneca.
Todavía hay que pasar por el Comedor (batalla Braveherart, de Mel Gibson). Un horno ha dejado de funcionar. Hay dos pequeños de cuatro años con la cabeza dentro del plato de fideos. Naranjas por el suelo. Uno de sexto gordito que pide repetir por tercera vez. No ha habido bollos de pan suficientes para todos…
Llegamos al centro de nuevo por la tarde (tenemos exclusiva, pero no como las del programa “Dónde Estás Corazón”… aquí las pagan mejor, seguro!... son las 16:00 h. A esa hora tenemos Tutorías. Los tutores atienden a las familias. A mí en este caso me da tiempo a adelantar algunas de las múltiples tareas pendientes. Citemos a la cuarta parte, y oremos para que queden resueltas…
Comprobar decisiones de reuniones de ciclo, del ETCP, el posible Claustro y el posible Consejo Escolar,
.planificar reuniones con la ampa,
.atención a familias,
.gestiones en el ayuntamiento,
.elaboración del Plan Anual de Centro del curso 09/10,
.gestión del comedor escolar con "todos sus avíos",
.del aula matinal, planificación y seguimiento de las actividades extraescolares,
.contactos con las empresas del sector para solventar problemáticas,
.informes del plan de plurilingüísmo,
.informes y pagos de auxiliares de conversación,
.planificación de los talleres de “El Deporte en la Escuela” (este año: Escuelas Deportivas),
.el tema del proyecto “Escuela: Espacio de paz”,
.el cierre del proyecto europeo Comenius,
.el proyecto de Coeducación,
.el programa de calidad y mejora de rendimientos escolares,
.la gestión de la contabilidad,
.las consultas pendientes al servicio de planificación y escolarización y a ordenación educativa,
.la llamada al centro de seguimiento de material educativo =CSME= porque hay tres impresoras de dotación que no encienden,
.a la inspección educativa,
.el sistema de seguridad cuya alarma pita cada noche sin saber por qué,
.la queja de la limpiadora que dice que hay que ver como ensucian los primeros la clase,
.la PT que me pide la nueva orden de atención a la diversidad,
.el del autocar del senderismo de la ruta de senderismo de la semana que viene al que hay que avisar,
.el informe de la compañera que esta de practicas,
.el séneca, el séneca y el séneca…
Me da tiempo a tooooooooooooooooo… fijoooooooooooooo.
martes, 23 de febrero de 2010
Un día cualquiera en el "cole" (III)
Son las 11:00 h. y me voy a mi clase (que es donde debería estar hace rato). Menos mal que la Maestra de 6º, que es la Secretaria, ha conseguido recepcionar los lácteos, la fruta el pan, la comida del celíaco y la de la niña marroquí que tenemos en el Comedor. También ha atendido, de camino, a una madre que quiere trasladar a su hijo desde el Colegio de al lado porque dice que no lo tratan bien y que no le gusta la Maestra de este año. Y como tiene (seis manos) ha podido atender y sellar al de la librería que viene a cobrar un cheque-libro.
NOTA: En otras ocasiones soy precavido y me llevo al patio el sello y el tampón para dar la clase de Educación Física y poder sellar así la entrega de los papeles del comedor o el cheque libro del librero.
NOTA: En otras ocasiones soy precavido y me llevo al patio el sello y el tampón para dar la clase de Educación Física y poder sellar así la entrega de los papeles del comedor o el cheque libro del librero.
Son las 12:00 h. Acaba de terminar la clase de E.F. y comienza el recreo de Educación Primaria (hoy no me toca vigilar así que voy a ver si resuelvo lo de Séneca y lo del CEP que antes me han encargado por el pasillo). Acceso al Firefox y… se ha caído internet. Pruebo y vuelvo a probar y aquello no funciona. Somos centro TIC. Llamo al Centro de Gestión Avanzada (CGA). Me dicen que debo comprobrar unas lucecitas del LAN?? y que me vaya al armario de datos.. Comprobamos los cables. Reiniciamos los equipos. Seguimos sin línea.
- Buenas tardes. Tenemos una avería en internet.
- Realice estas comprobaciones:
Conecte y desconecte el cable de la toma general del PTR..
El cable amarillo 1 a la entrada dos del Router A.
El cable morado 2 a la entrada de red bilingüe.
Comprobaciones realizadas. Persiste el problema.
- Compruebe el recorrido del cable de red.
- Oiga, ese cable va por debajo de las mesas y está bastante liado.
- Tiene que comprobar dónde va. Cuerpo a tierra (menos mal que todos los días me traigo el chándal).
Realizamos comprobaciones y persiste el problema.
- Se tiene que ir al armario de datos de la 1ª planta (me encontraba en el de planta baja) y debe llevarse un monitor para visualizar unas comprobaciones.
- Por favor, ¿no pueden mandar un técnico?.
- No, hasta que no realicemos las comprobaciones.
Desmontaje de un monitor del ordenador de mi despacho y transporte del mismo hasta la primera planta, con teléfono móvil (menos mal que corporativo) nos comunicamos y después de 20 minutos de docenas de comprobaciones se soluciona el problema.. Las lucecitas por fin están debidamente encendidas… ¡manda huevos!...
Educación Infantil está en clase. La Maestra de Infantil de 3 años, vino a la Dirección corriendo hace unos minutos y se ha ido otra vez a la clase para que los niños/as no se queden solos. Nos ha dejado allí a un niño.
- Me he hecho caca.
- Hijo, ya se nota (por el olor).
Es el tercer día que lo hace. Ha asimilado con rapidez la relación causa-efecto. Sabe cuándo viene su madre. Hemos intentado localizar a su madre. Tras varios intentos, conseguimos contactar con ella:
- Le he metido una muda en la mochilita.
- Sí pero ¿quién lo cambia?.
- Llevo dos días yendo. Hoy me es imposible. En todo caso, voy a tardar un ratito más. Le he dicho a su seño que a ver si lo puede ver la Psicóloga (no en pocas ocasiones los/as Maestros/as de Infantil tienen que cambiar a los niños/as por diferentes circunstancias que se dan y no es comprensible que los centros de Educación Infantil no dispongan de monitor/a para labores asistenciales… como ocurre en algunos otros países U.E. por ahí en los que también se emite el informe “PISA” (que nos pisa)…
El niño, de tres añitos, llegó al centro esta mañana a las 7:30 horas al aula matinal, ha tenido clases de 9:00 a 14:00 horas. Va al comedor (porque desde pequeñito debe comer de todo) y a las 16:00 horas va a extraescolares-Inglés para iniciarse pronto en el idioma y termina con iniciación deportiva (¿con 3 años?) a las 18:00 horas. Es lógico, la madre de este niño considera que si el niño se hace caca a las 12 horas lo tiene que ver la Psicóloga.
Quedan 15 minutos para la salida y empiezan a llegar visitas: una madre inquisitoriamente me informa que su hija vuelve a tener piojos. Que está desesperada y que los coge en el Colegio: ¿qué va a hacer usted al respecto?… me pregunta…
La mañana se termina pagando a tres libreros más los cheques libro y a la auxiliar de conversación el 3er. mes de trabajo (ya llevamos 2.100 euros sin que la CE-JA nos haya ingresado nada por este concepto y teniendo que cogerlo de otras partidas de gastos ordinarios de funcionamiento).
Cuando parecía que la jornada se acababa, llamada de nuestro querido Inspector: que si hemos hecho público los criterios de evaluación de todas las áreas para todos los ciclos porque ha recibido en su despacho la queja de un padre. ¿Camino o reviento? asiento! y paceeencia.
Como no he podido mirar el e-mail corporativo todavía, me siento y después de cribar cuatro anuncios de viagra y dos de lotería de la bruja de oro de Sort, me aparece un e-mail del Gabinete de Salud Laboral y Prevención de Riesgos indicándome lo que se debe hacer para subir el Plan de Autoprotección pasando por una carpeta comprimida win .rar que va en terminación x-lim (su mula!).
domingo, 21 de febrero de 2010
Un día cualquiera en el "cole" (II)
Miro el reloj. Las 9:55 h. y a las 10:00 h. tengo clase de E.F. con sexto y a las 11 con quinto.
Si al menos tuviera aquí a un/a administrativo/a. Tenemos concedida una que viene tres días a la semana, porque las compartimos con otro centro. El año pasado teníamos a una muy competente, de esas que vienen a través del ISE por una empresa de trabajo temporal y, claro, como le pagaban poco más de 300 euros/mes por 60 horas se fue y vino otra administrativa que ahora precisamente se encuentra de baja por riesgo durante el embarazo. Tras dos semanas sin nadie, vino una la semana pasada que estuvo un día y el viernes antes de irnos de finde ha llegado otra con muy buena voluntad pero que es la primera vez que trabaja en esto (tiene 21 añitos). Debo pararme a explicarle cosas hoy lunes pero aún no he tenido tiempo.
Son las 10:05 h. Se me presentan los de 5º… que dice mi Maestra que si vamos a dar “Gimnasia”… subo a hablar con las maestras de 5º y 6º.
- Mira, no puedo dar la clase ahora, tengo que llevar a un niño a su casa que está malo. A las 11:00 h. juntamos a 5º y 6º (solo 34 entre las dos clases) y les doy la clase a los dos juntos.
- De acuerdo.
Bajo a la Dirección, por el pasillo un Maestro de cuarto me da su e-mail para que lo de de alta en el aula virtual del CEP para lo de la inscripción en el cursillo de competencias básicas (que el no sabe). Su compañera de la clase de enfrente, aprovechando que el Pisuerga… me dice que a ver si puedo desbloquearle la clave de séneca que no puede entrar para imprimir la nómina. A todo digo si.
- Alfredo, sube a por la mochila, anda que te llevo a casa de tu abuela. Alfredo vive cerca. En uno de los edificios de la Barriada del Carmen. Lo subo en el ascensor y se lo dejo a su abuela con muletas me espera en la puerta del piso.
- Gracias, hijo. Ahora le doy el Dalsy que me lo tiene ahí su madre.
Vuelta al cole. En la puerta esperan el del catering con la comida del Comedor.
- ¿Cómo es que usted no tiene aquí a nadie para abrir? nosotros no podemos esperar tanto que vamos con retraso en el reparto de hoy…
A esto, aparece un señor y dice que es “barrepatios” (que palabra más elocuente) pero que lo han lo han mandado de portero.
- Menos mal. La verdad es que nos viene muy bien (le explico brevemente sus funciones).
- Y me dice: pues mañana, tenemos una Asamblea a las 11 h. ¿de la mañana?, hombre claro no la vamos a hacer a las once de la noche.
viernes, 19 de febrero de 2010
Un día cualquiera en el "cole" (I)
Recibido por correo electrónico, desconozco el autor/a, pero desde mi experiencia de veintisiete años de docencia, de los cuales diecinueve como miembro del equipo directivo, puedo asegurar que no hay ni una sola exageración, que es absolutamente verídico y que en muchas cosas se queda corto. Dada la extensión de la jornada laboral, lo publicaré en distitntas entradas.
Esta mañana del lunes, como todas, hemos llegado al Centro sobre las 8:45 h. El Colegio estaba cerrado aunque el aula matinal funcionaba como habitualmente lo hace en la casita del AMPA que tiene una entrada independiente a la calle, con lo que no utilizan el acceso al edificio principal. Generalmente el Colegio suele abrir sobre las 8:00 horas, pero nuestro portero está acogido a un sistema de jubilación en el que sólo trabaja 33 días al año.
Durante el mes de Septiembre, el sustituto de nuestro portero está de baja laboral por un esguince de tobillo y el sustituto del sustituto parece que se ha cogido días de asuntos propios… ¡ejeem!.
El Jefe de Estudios ha desactivado la alarma y hemos entrado. Tiene clase todo el día menos a última hora que lo han citado en la Delegación para una recunión de la Memoria Informativa. Rápidamente me he puesto en contacto con el Ayuntamiento para comunicar la incidencia. Me comunican que no disponen de personal, pero que van a intentar solucionarlo.
El Jefe de Estudios ha desactivado la alarma y hemos entrado. Tiene clase todo el día menos a última hora que lo han citado en la Delegación para una recunión de la Memoria Informativa. Rápidamente me he puesto en contacto con el Ayuntamiento para comunicar la incidencia. Me comunican que no disponen de personal, pero que van a intentar solucionarlo.
Tras saludar a los compañeros/as que van llegando, nos mantenemos alerta al teléfono y a la llegada del profesorado para solucionar de urgencia las posibles ausencias.
La 1ª llamada en la frente: una Maestra que se encuentra con gripe y no viene y otra que me dice que su niño de dos añitos se le ha puesto malito con fiebre. Rápidamente se le comunica a la Maestra de apoyo para que sustituya pero no podrá atender, claro, al alumnado de refuerzo y apoyo educativo (una vez más), y aviso también al primero de la lista de los Maestros disponibles para que cubra el horario de la otra baja de hoy (solo hay una persona libre a primera hora y tiene coordinación de ciclo). Consecuencia: queja a viva voz del Maestro que dice que siempre le toca a los mismos… vámonos que nos vamos!...
Son las 9:00 h. Nos vamos a la puerta y le damos a la sirena (no sé por que razón no suena y me apunto en mi agenda, que siempre llevo en el bolsillo por si acaso, llamar después a los de mantenimiento del ayuntamiento para que vengan a arreglarla). Los alumnos/as, ya en sus filas, acceden acompañados por sus Maestros/as a las aulas y dependencias del centro.
A uno de tercero se le ha olvidado el dinero de la excursión y me pide que se lo diga a su madre que está hablando aún en la cancela con otras madres pues hoy era el último día para recogerlo (me lo grabo en la cabeza para que no se me olvide luego).
A esa hora, generalmente suele haber madres, siempre más que padres, que pasan por la Dirección a tratar diferentes asuntos que puedan tener:
- Mire usted, me han cobrado una cantidad que no sé a qué corresponde, ¿esto que me han cargado que es del aula matinal o del comedor?...,
-Oiga, ¿cómo es posible que mi hijo el curso pasado tuviera una bonificación del 100% y este año solamente del 50%?,
- Mi niño no come y además se queja de que un compañero lo amenaza con el tenedor…,
- Perdonen un momento: primera gran carrera de la mañana, 80 metros lisos, desde la Dirección a la puerta de la calle (por seguridad hay que cerrar, y como estamos sin portero, me toca a mi). Vuelta a la Dirección (en otros 80 metros lisos) e intento proseguir la conversación con las madres pero en ese momento suena el timbre de la cancela insistentemente.
- Disculpen de nuevo… (segunda carrerita de la mañana a la cancela).
- Buenos días.
-Buenos días. Vengo del Servicio de Salud del Ayuntamiento para realizar la actividad “Desayuno Saludable”. Hombre, llevo un rato llamando…
-Pase, por favor.
Vuelvo a la Dirección. Ya he terminado de atender a las madres y vuelve a aparecer la persona encargada de impartir la actividad “Desayuno Saludable” para 1º de Primaria.
- Mira, necesito descargar, ¿no hay nadie que me pueda ayudar?..
- La verdad es que ahora mismo, nooo.
- Es que yo solo no puedo; me tendría que ir, entonces.
- No, por favor, es una actividad muy interesante, yo le ayudo, venga.
- 3ª salida a la puerta. Esta vez para labores de descarga y transporte de los 40 desayunos de 1º (a pulso).
- ¿Dónde están los grupos de primero?.
Suena el teléfono, corro a cogerlo, suelto en el suelo la caja de desayunos.
- Buenos días, es la segunda vez que llamo. Le puede decir a la seño de mi niño que hoy no viene a clase.
- De acuerdo, pero en otra ocasión, no se preocupe y si son pocos días de ausencia, usted se lo justifica a la tutora cuando venga, ¿vale?
- Sí, pero le puede decir usted que me llame. Es para que me diga los deberes y el niño no pierda…
Subo a la tercera planta a la clase de la Maestra y vuelvo a la Dirección: 2 niños esperan en la puerta:
- Mi seño dice que me haga 20 fotocopias de ésta y 10 de ésta.
- ¿Y tú Alfredo, qué te pasa, por qué lloras?.
- El del desayuno mientras me mira cuando pasa porque ve que no le estoy ayudando…
- Estoy malo.
- Ven. Te voy a poner el termómetro (siempre está en el cajón de Secretaría, junto con lápices y bolis pero, esta vez.. No está; por lo visto se lo llevó una Maestra de Infantil y no lo ha devuelto a su sitio).
En ese momento, un pitido: código 145 -Papel atascado en la fotocopiadora. A desmontar la fotocopiadora y buscar el papel.
Mientras, Alfredo sentado con el termómetro está muy parado. Es un chico muy travieso. Indudablemente está enfermo. Tiene fiebre. Papel encontrado y fotocopias hechas.
- Alfredo. ¿Y tu madre?.
- Está en el médico. Mi papá está lejos. Están separados.
- Ya lo sé. ¿Quién hay en tu casa?.
- Mi abuela.
- Vamos a llamarla (a sabiendas de que está impedida y no va a poder venir).
- Buenos días. Soy Juan Carlos, del Cole. Mira llamaba para comunicaros que Alfredo está malo con fiebre y creo que es conveniente que vengáis a recogerlo para que lo vea el médico o algo.
- Hijo, estoy impedida, él sabe venir sólo.
- Sí pero no puedo dejarlo irse solo.
Mientras, Alfredo vomita el desayuno en la Secretaría. Rápidamente a por guantes, cubo, fregona y detergente. Las cosas están en el almacén de limpieza de la planta alta, subo, la puerta está cerrada, vuelvo a bajar, cojo las llaves y llego al cuartillo. Bajo con los bártulos. A limpiar la Secretaría. El resto de mi equipo directivo está en clase y no me pueden ayudar a limpiar… al terminar me he podido lavar las manos con los nuevos dosificadores que hemos comprado para evitar la gripe A. Menos mal…
jueves, 3 de diciembre de 2009
¿Estaremos aún a tiempo de resucitarle?
Hoy lloramos la muerte de un querido amigo, 'Sentido Común', que ha estado entre nosotros durante muchos años. Nadie sabe a ciencia cierta cuántos años tenía, puesto que los datos sobre su nacimiento hace mucho que se han perdido en los vericuetos de la burocracia.
Será recordado por haber sabido cultivar lecciones tan valiosas como que hay que trabajar para poder tener un techo propio sobre la cabeza; que se necesita leer todos los días un poco; saber por qué los pájaros que madrugan consiguen lombrices, y también por reconocer la validez de frases tales como 'la vida no siempre es justa' y 'tal vez haya sido yo el culpable'.
Sentido Común vivió bajo simples y eficaces consignas (no gastes más de lo que ganas), y estrategias parentales confiables (los adultos están a cargo, no los niños).
Su salud comenzó a deteriorarse rápidamente cuando se aplicaron reglas bien intencionadas pero ineficaces: informes respecto a un niño de seis años acusado de abuso sexual por haber dado un beso a una compañera de clase; adolescentes que debieron irse a otro colegio por haber denunciado a un compañero distribuidor de droga, y una maestra despedida por reprender a un alumno indisciplinado, sólo hicieron que empeorara su condición.
Sentido Común perdió terreno cuando los padres atacaron a los maestros, sólo por hacer el trabajo en el que ellos fracasaron: disciplinar a sus ingobernables hijos. Declinó aún más cuando las escuelas debieron requerir un permiso de los padres para administrar una aspirina, poner protector solar, o colocar una tirita a un alumno. Aunque eso sí, no podían informar a los padres si una alumna estaba embarazada y quería abortar.
Sentido Común perdió el deseo de vivir cuando los Diez Mandamientos se convirtieron en material risible, algunas iglesias en negocios, y los criminales empezaron a recibir mejor trato que sus víctimas.
Para Sentido Común fue un duro golpe que uno ya no pueda defenderse de un ladrón en su propia casa, pero que el ladrón pueda demandarnos por agresión; y que si un policía mata a un ladrón, estando éste estaba armado, sea inmediatamente investigado por exceso de defensa, cuando no acusado de gatillo fácil.
Y así, muchísimos casos más de nuestra vida terrenal.
La muerte de Sentido Común fue precedida por la de sus padres, Verdad y Confianza; la de su esposa, Discreción; la de su hija, Responsabilidad, y la de su hijo, Raciocinio.
Le sobreviven sus tres hermanastros: 'Conozco Mis Derechos', 'Otro Tiene la Culpa', y 'Soy Una Víctima de la Sociedad'.
No hubo mucha gente en su funeral porque muy pocos se enteraron de que se había ido. Si aún lo recuerdas, hónrale difundiendo este escrito a toda la buena gente que lo conoció y valoró.
En caso contrario, únete a la mayoría y, ¡no hagas nada...!
Anónimo (recibido por correo electrónico)
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